Iñigo Gaiton / Orio, Gipuzkoa. Ainoa es argentina. Visitó por primera vez Euskal Herria en 2009 y dice que no le costó enamorarse de sus rincones. En 2014 se hizo cargo junto a su hermano del chiringuito del centro de la playa de Orio y hasta ahora su apuesta no ha cambiado. Dice que entre la gente de Orio se siente "como en casa".
-¿Irazusta?
Mis abuelos paternos eran donostiarras. Como muchos otros de su generación fueron a vivir a Argentina y allí se conocieron, en una euskal etxea porteña.
-Nacida en Argentina.
Si, en Bahia Blanca, provincia de Buenos Aires, al igual que mis dos hermanos. Estamos inscriptos en Macachin, un pueblo de ascendencia vasca.
-¿Cómo es que terminaste aquí?
Xanti e Iker, mis hermanos, se hicieron cargo del chiringuito de Borghetto, en Zarautz, el verano de 2008. Yo vine por primera vez el año siguiente y me volví loca por el País Vasco. Aunque tenia claro que quería quedarme aquí, volví a Argentina para terminar mis estudios de cocina.
-En 2013 a Orio.
Mi hermano Iker cogió el Gure Aitona, el chiringuito del lado de la barra y en 2014 tomamos el Mola, y aquí seguimos, super felices.
-Llega el invierno, pronto daréis por terminada la temporada. ¿Qué tal ha ido el año?
El tiempo no nos ha colaborado demasiado, y eso nos ha condicionado bastante, pero estamos muy contentos del trabajo en equipo realizado.
-¿Cuál ha sido la tendencia estos últimos años en cuanto a clientela?
Poquito a poco creo que estamos fidelizando clientes. Durante el verano intentamos organizar pequeños eventos y la gente, sobre todo los oriotarras, están respondiendo muy bien
-Dicen que los vascos, y sobre todo los de los pueblos pequeños somos bastante cerrados.
Los últimos años nos hemos ido integrando a nivel personal cada vez más. A consecuencia de ello, los oriotarras sienten el Mola más cercano y familiar. El factor de la confianza, el saber quién está detrás de la barra tiene una importancia tremenda en pueblos pequeños como Orio.
-¿Qué relación tenéis con el Ayuntamiento?
Nos gustaría mejorar la comunicación. Pero vamos ganando confianza entre nosotros, siempre avanzando, ya es nuestra quinta temporada.
-¿Eres partidaria de organizar mas eventos como Oriotarrock?
Sí, totalmente. También nosotros hacemos conciertos y sesiones musicales improvisadas. En cooperación con el Ayuntamiento, podríamos organizar más cosas ya que la playa proporciona muchas opciones.
-Te hemos solido ver cantar en tu terraza.
En el Mola, mi hermano y yo intentamos combinar el trabajo con nuestras aficiones: reutilizar muebles viejos, cocinar, organizar eventos... y la música.
-?
Nos pasamos gran parte de la vida trabajando. Disfrutar también tiene mucha importancia en la vida, por eso intentamos llevarlo a la práctica también mientras trabajamos.
-Eres cantante en el grupo Entre canyes
Todo empezó en nuestra terraza y está resultando una experiencia increíble para mi. Soy muy vergonzosa a la hora de cantar, aunque no lo parezca, y gracias al grupo he ganado mucha confianza en mí misma. Rafa, Joseba, Mikel y yo tenemos muchísima complicidad. Es mágico, pura delicia.
-¿Cómo ves el futuro?
Me encantaría que los oriotarras sintieran que el Mola también es su casa.
-Aunque te sientas a gusto entre nosotros, ¿qué ha dejado Ainoa en Argentina?
Gente realmente buena: mi familia. Somos ricos, no somos millonarios, pero sí ricos en valores, le damos mucha importancia a nuestra gente, a nuestras raíces. Trabajamos muchísimo cada día las relaciones personales. Todo eso es lo que me llama desde el otro lado del océano.
(publicado el 18-10-2017 en Karkara.eus-en)